El ataque contra Dios no cesará hasta que Él le ponga fin en Su propio tiempo. Mientras tanto, Él ha encargado a Su iglesia que maneje correctamente Su palabra (2 Ti. 2:15).
El ataque contra Dios no cesará hasta que Él le ponga fin en Su propio tiempo. Mientras tanto, Él ha encargado a Su iglesia que maneje correctamente Su palabra (2 Ti. 2:15).